Interpretar la realidad y comunicarla forman parte de las claves para entender y vivir la complejidad de nuestros días. Franklin Cornejo Urbina (PhD). Ex docente de comunicación de la Pontificia Universidad Gregoriana. Docente en la Universidad Ruiz de Montoya y en la UNMSM de Perú. Estudio la comunicación y los medios con una mirada hacia los públicos y los contextos. Acceso a mis trabajos: https://scholar.google.com/citations?user=wCTc6PUAAAAJ&hl=es
jueves, 8 de septiembre de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
Propuestas de estudio y enfoques de la Comunicación para el Desarrollo (CpD)
En la edición 1/2001 de la revista electrónica Comunicación Participativa para el Desarrollo, abordé el campo de la Comunicación para el Desarrollo (CpD), en esa edición de la revista dedicamos un número completo al tema de la CpD.
Ver: “La Comunicación para el desarrollo: Comunicación de la gente con la gente para la gente”, http://www.seminariovirtual.org/noticias/?p=1132 .
Me parece oportuno recuperar algunas líneas escritas allí y traerlas a este blog, que se dedica a enfocar la comunicación desde la cultura, la sociedad y los medios.
Esta es una mirada procesual que parte de interpretar, estudiar y diagnosticar la comunicación a partir de los problemas sociales, reconociendo en el contexto los públicos y el rol que cumplen los medios en los contextos culturales diferentes.
Pasa también por entender la nuevas narrativas, la lógica para producir informaciones y el papel que cumplen el comunicador y periodista desde un medio y la realidad social. Bajo este punto de vista se supera esa perspectiva que veía la sociedad como una masa, para pasar a otra perspectiva con una sociedad de públicos críticos y participativos.
Tres propuestas para estudiar la Comunicación para el Desarrollo (CpD)
La práctica y la didáctica nos está llevando a comprender que existen tres propuestas para estudiar y realizar la comunicación para el desarrollo:
Desde la posición del comunicador.
Desde la realidad social.
Desde las prácticas comunicativas y los medios.
Este análisis implica que hay que formar comunicadores para el desarrollo que conciban esas tres propuestas, pues un comunicador debe formarse aprendiendo las bases de la comunicación.
De igual manera debería reconocer la realidad social no solo como una categoría teórica sino también como culturas, sistemas, rituales, vidas cotidianas que producen sentidos y significados, que buscan preservarlos o transmitirlos.
Finalmente, existe una serie de metodologías, de las cuales se pueden valer los comunicadores y las comunicadoras para reconocer los medios, los instrumentos y técnicas para generar comunicación.
El campo de la CpD
La Comunicación para el Desarrollo es un término abarcador para designar las intervenciones dedicadas a mejorar las condiciones en las que viven las personas que enfrentan problemas económicos, sociales y políticos en el denominado mundo no occidental (Waisbord, 2002).
Al ser este un campo relativamente nuevo en lo relacionado a la producción teórica, notamos que se están produciendo convergencias desde lecturas, intervenciones y metodologías sociales que incluyen la diversidad de contextos culturales y las implicancias de combinar, por ejemplo, medios de comunicación multimedia con la comunicación interpersonal.
Es una visión, una lógica y prácticas cada vez más holísticas cercanas a la cultura local, desde donde se promueve y alienta la sostenibilidad del desarrollo.
El enfoque
Hoy el comunicador para el desarrollo es un profesional que participa activamente en la realidad social y sirve de nexo entre la comunidad, las instituciones y las distintas disciplinas que intervienen en la sociedad. Su trabajo es facilitar la actoría social y generar espacios de comunicación allí donde los medios no incluyen ciertas problemáticas sociales y la participación es escasa o desigual.
La premisa que sustenta el enfoque teórico de la Comunicación para el Desarrollo es la idea de la “comunicación como proceso”, donde como explica Stuart Hall (1973) existen un codificador y decodificador que alternan e intercambian roles de emisor y receptor. Así la comunicación se entiende como la creación de significados por comunidades de individuos, en un proceso horizontal, múltiple y desinstitucionalizado (Servaes 1996).
Por eso se dice que cada contexto tiene su propia cultura, formas de comunicar, problemáticas, posibilidades, éxitos y fracasos, que solo se pueden conocer desde las experiencias rutinarias con la misma gente. Se han visto contextos donde los métodos participativos pueden tener menor incidencia por la jerarquización de la cultura y la sociedad, sin embargo, los medios y las organizaciones de base pueden cumplir un papel mediador.
El enfoque teórico de la Comunicación para el Desarrollo pone énfasis en la persona, el diálogo y la participación. Sin estas condiciones y requisitos no existe un trabajo de comunicación y desarrollo.
La relación entre teoría y práctica es el punto de fuerza de esta disciplina académica en la que predominan diferentes puntos de vista, que trazan el debate robusteciendo y complejizando el campo mismo de la Comunicación para el Desarrollo. Por el lado teórico se busca recuperar líneas de análisis vinculados a: la participación, el derecho por acceder a la información y el conocimiento, el desarrollo de capacidades, el tránsito de lo postcolonial al ejercicio de la ciudadanía, el empoderamiento social, entre otros asuntos vinculados a los ejes temáticos de comunicación, cultura y sociedad.
Mientras que desde lo empírico, se destacan las metodologías de participación y las herramientas de la comunicación que traducen la teoría a la comunidad privilegiando los medios populares y locales (el teatro, el drama, el folklore, la música) y unidos a ellos una serie de medios de comunicación, con una especial relevancia por el uso social de la radio y el vídeo.
En definitiva el campo de estudio de la Comunicación para el Desarrollo nos permite pensar, reflexionar y actuar una comunicación de la gente con la gente y para la gente. Es un tipo de conocimiento y formación para comunicar desde diferentes experiencias y trabajos prácticos con la población. Es, qué duda cabe, un campo de estudio transversal, de interlocuciones, y lecturas formativas.
- Revista Comunicación participativa para el desarrollo, “La Comunicación para el desarrollo: Comunicación de la gente con la gente para la gente” Pontificia Universidad Gregoriana, Roma (28/02/2011), http://www.seminariovirtual.org/noticias/?p=1132 .
- Waisbord, S. (2002) “Towards a Theoretical and Empirical Convergence? Family Tree of Theories, Methodologies and Strategies in Develpoment” en Gumucio Dragón A. y Tufte T. (compiladores) Antología de Comunicación para el Cambio Social: Lecturas históricas y contemporáneas. New Jersey. Consorcio de Comunicación para el Cambio Social.
-Servaes, J. y otros (1996) Participatory communication for social change. Thousand Oaks Sage .
- Hall, S. (1973) Encoding and Decoding in the Television Discourse Birmingham.CCS.
Elementos para un análisis de la Comunicación para el Desarrollo
En esta sinopsis se presentan algunos elementos relacionados a los abordajes posibles para estudiar y aplicar en la práctica la Comunicación para el Desarrollo. Se trata de un cuadro más bien general para organizar la disciplina y reconocer sus conceptos de base, partiendo del paradigma, la epistemología y las corrientes de estudios. Incluye a manera de sugerencia una serie de objetivos y estrategias que sirven de guía para organizar el trabajo del comunicador.
Desde el campo teórico podemos reconocer los siguientes elementos:
Paradigma
Lo que se busca es repensar la comunicación participativa en un sentido procesual con los actores sociales y una lógica de modernidad desde los medios (dimensión sociocultural y mediática). La comunicación como “lugar de los procesos de transformación y elaboración de sentido y significados”.
Epistemología
Depende en gran medida, con el trabajo metodológico aplicativo en identificar el contexto y las condiciones culturales (participación y apropiación comunitaria, lengua y pertinencia cultural, generación de contenidos locales, uso de la tecnología apropiada, redes sociales).
Campos de estudio para una teorización , comprensión y aplicación
Desde los campos de estudios, podemos mencionar entre las áreas temáticas que se ocupan de la dimensión comunicación y cultura: Los estudios de recepción, etnografía de los medios, edu-entretenimiento, educación para los medios, estudios cualitativos, estudios culturales, teoría de la mediación, estudios postcoloniales, usos sociales de los medios.
Dualidad: comunicación interpersonal y masiva
Campaña informativa – Acción formativa en foros, talleres, conferencias, conversatorios, seminarios universitarios – Transmisión de ideas y conceptos a través de los medios.
Destinatarios: públicos y audiencias
Grupos de personas informadas y sensibilizadas / grandes colectivos interesados buscando información y conocimientos.
Espacios y lugares: Internet y contextos sociales. Dimensión sociocultural y global (comunidades reales y comunidades imaginadas).
Objetivos de la comunicación
A corto plazo: Informar; difundir conceptos, ideas, problemáticas a través de los medios y el multimedia; describir la realidad; dar acceso a las redes informáticas, trabajar dinámicas de grupo, etc.
A mediano plazo: Generar espacios de diálogo e intercambios de ideas (entre grupos de poder y grupos emergentes, “para hacer más horizontal y de interés común” las necesidades, intereses y propuestas desde protagonistas, redes y responsabilidades compartidas).
Negociar agendas y agencias de sentido y significado (ideologías, principios, planes de desarrollo).
Facilitar la participación de los profesionales de la comunicación y la población en los asuntos de la ciudad y de la localidad entre actores sociales (participación ciudadana, participación local).
Formar comunicadores locales que a su vez den competencias y conocimientos en sus localidades de origen.
A largo plazo: Cambiar comportamientos y actitudes frente a problemas y situaciones sociales (conciencia de ciudadanía y participación social equitativa).
Inclusión digital a través de las TIC.
Estrategia
Crear en los medios la posibilidad de hacer converger las condiciones objetivas de los problemas y discursos sociales con las percepciones subjetivas de tales condiciones. Presentando deseos y necesidades de las personas y los grupos sociales (Una lógica del protagonismo de los sujetos sociales y narrativas culturalistas).
(Ejemplos: jóvenes sin empleo, cuentan sus dificultades y posibilidades para acceder al mercado de trabajo; inmigrantes latinoamericanos narran sus experiencias y descubren nuevas formas de vivir la inmigración a través de la diáspora; campesinos en estado de pobreza muestran su historia local y enfrentan la globalización comunicándose con las ciudades mediante la telefonía móvil; jóvenes de las metrópolis afrontan la soledad y la falta de espacios para socializar intercambiando fotos, vídeos y música mediante las redes sociales de Internet).
Fomentar el pensamiento crítico desde las condiciones de existencia incluyendo lo comunicativo y cultural, uso de los vídeos interactivos, radios comunitarias, periódicos rurales, blogs, técnicas de investigación acción participativa, educación popular, campañas mediáticas desde los medios, programas comunicativos desde la localidad, uso de las TIC, revistas electrónicas, y foros de diálogos entre comunicadores, conferencias , mesas de diálogo, encuentros entre operadores, comunicadores, investigadores para generar redes de intercambio de experiencias y estudios.
Descentralizar los proyectos de desarrollo comunicativo: establecer contactos y redes con las zonas rurales, las zonas urbano marginales, las poblaciones de niños, adolescentes, jóvenes, inmigrantes, mujeres, ex campesinos, escuelas públicas, sedes hospitalarias, asociaciones de inmigrantes, congresos de facultades de comunicación.
Palabras y conceptos claves de la comunicación para el desarrollo
Participación, inclusión social, empoderamiento del pueblo para su propio desarrollo, interdisciplinariedad, identidad cultural, sociedades de comunicación, codificadores y decodificadores, debates sobre desarrollo y cambio social, narrativas populares, proceso de comunicación, audiencias críticas, géneros populares, tecnologías locales, procesos sociales, construcción de la identidad, esfera pública, dar voz a los sin voz, concientizar sobre el desarrollo desde espacios cotidianos, etc.
Desde el campo teórico podemos reconocer los siguientes elementos:
Paradigma
Lo que se busca es repensar la comunicación participativa en un sentido procesual con los actores sociales y una lógica de modernidad desde los medios (dimensión sociocultural y mediática). La comunicación como “lugar de los procesos de transformación y elaboración de sentido y significados”.
Epistemología
Depende en gran medida, con el trabajo metodológico aplicativo en identificar el contexto y las condiciones culturales (participación y apropiación comunitaria, lengua y pertinencia cultural, generación de contenidos locales, uso de la tecnología apropiada, redes sociales).
Campos de estudio para una teorización , comprensión y aplicación
Desde los campos de estudios, podemos mencionar entre las áreas temáticas que se ocupan de la dimensión comunicación y cultura: Los estudios de recepción, etnografía de los medios, edu-entretenimiento, educación para los medios, estudios cualitativos, estudios culturales, teoría de la mediación, estudios postcoloniales, usos sociales de los medios.
Dualidad: comunicación interpersonal y masiva
Campaña informativa – Acción formativa en foros, talleres, conferencias, conversatorios, seminarios universitarios – Transmisión de ideas y conceptos a través de los medios.
Destinatarios: públicos y audiencias
Grupos de personas informadas y sensibilizadas / grandes colectivos interesados buscando información y conocimientos.
Espacios y lugares: Internet y contextos sociales. Dimensión sociocultural y global (comunidades reales y comunidades imaginadas).
Objetivos de la comunicación
A corto plazo: Informar; difundir conceptos, ideas, problemáticas a través de los medios y el multimedia; describir la realidad; dar acceso a las redes informáticas, trabajar dinámicas de grupo, etc.
A mediano plazo: Generar espacios de diálogo e intercambios de ideas (entre grupos de poder y grupos emergentes, “para hacer más horizontal y de interés común” las necesidades, intereses y propuestas desde protagonistas, redes y responsabilidades compartidas).
Negociar agendas y agencias de sentido y significado (ideologías, principios, planes de desarrollo).
Facilitar la participación de los profesionales de la comunicación y la población en los asuntos de la ciudad y de la localidad entre actores sociales (participación ciudadana, participación local).
Formar comunicadores locales que a su vez den competencias y conocimientos en sus localidades de origen.
A largo plazo: Cambiar comportamientos y actitudes frente a problemas y situaciones sociales (conciencia de ciudadanía y participación social equitativa).
Inclusión digital a través de las TIC.
Estrategia
Crear en los medios la posibilidad de hacer converger las condiciones objetivas de los problemas y discursos sociales con las percepciones subjetivas de tales condiciones. Presentando deseos y necesidades de las personas y los grupos sociales (Una lógica del protagonismo de los sujetos sociales y narrativas culturalistas).
(Ejemplos: jóvenes sin empleo, cuentan sus dificultades y posibilidades para acceder al mercado de trabajo; inmigrantes latinoamericanos narran sus experiencias y descubren nuevas formas de vivir la inmigración a través de la diáspora; campesinos en estado de pobreza muestran su historia local y enfrentan la globalización comunicándose con las ciudades mediante la telefonía móvil; jóvenes de las metrópolis afrontan la soledad y la falta de espacios para socializar intercambiando fotos, vídeos y música mediante las redes sociales de Internet).
Fomentar el pensamiento crítico desde las condiciones de existencia incluyendo lo comunicativo y cultural, uso de los vídeos interactivos, radios comunitarias, periódicos rurales, blogs, técnicas de investigación acción participativa, educación popular, campañas mediáticas desde los medios, programas comunicativos desde la localidad, uso de las TIC, revistas electrónicas, y foros de diálogos entre comunicadores, conferencias , mesas de diálogo, encuentros entre operadores, comunicadores, investigadores para generar redes de intercambio de experiencias y estudios.
Descentralizar los proyectos de desarrollo comunicativo: establecer contactos y redes con las zonas rurales, las zonas urbano marginales, las poblaciones de niños, adolescentes, jóvenes, inmigrantes, mujeres, ex campesinos, escuelas públicas, sedes hospitalarias, asociaciones de inmigrantes, congresos de facultades de comunicación.
Palabras y conceptos claves de la comunicación para el desarrollo
Participación, inclusión social, empoderamiento del pueblo para su propio desarrollo, interdisciplinariedad, identidad cultural, sociedades de comunicación, codificadores y decodificadores, debates sobre desarrollo y cambio social, narrativas populares, proceso de comunicación, audiencias críticas, géneros populares, tecnologías locales, procesos sociales, construcción de la identidad, esfera pública, dar voz a los sin voz, concientizar sobre el desarrollo desde espacios cotidianos, etc.
jueves, 4 de agosto de 2011
El boom de la gastronomía peruana en Lima
La velocidad, la comida y el comercio están convirtiendo a Lima en una ciudad interesante, una de esas metas modernas por donde uno tiene que pasar antes o después para ver y vivir tiempos de aprendizaje, recreación y trabajos. Una parte del caótico transporte público se ha mejorado con un servicio de buses modernos que se llama El Metropolitano y con la inauguración del tren eléctrico que a diferencia de otras capitales del mundo, en su tramo inicial, no circula por debajo de la ciudad (con vías subterráneas), sino que opera sobre unos viaductos elevados. Se han relanzado las vetustas grandes unidades escolares y el principal escenario deportivo del país, el Estadio Nacional ha sido remodelado con una fachada al estilo del Allianz Arena de Alemania.
Pero lo novedoso de la propuesta postmoderna de Lima está en su mezcla cultural, una ciudad que resume el crisol étnico de la cultura peruana compuesta por comunidades andinas, afro, china, japonesa y europea. Muchas veces desencontradas entre sí por vicisitudes históricas, sociales y políticas, en la Lima del siglo XXI esas comunidades culturales se están integrando y fusionando en la gastronomía. Así Lima otrora capital del virreinato español, con 8 millones de habitantes, vive un boom de la comida, con restaurantes, dulcerías, fast food, sangucherías, de lujo, de barrio, en hoteles, centros comerciales y locales populares que se van multiplicando, por doquier en los cuatro puntos cardinales de la capital peruana.
Con la multiplicación grandiosa de los restaurantes se han abierto escuelas de cocina, donde se prepara, perfecciona y especializa a los cocineros, otorgándoles categorías de chefs y credenciales en administración de restaurantes, gestión de servicios de comedor, bar training, y hay hasta quienes siguen cursos para ser empresarios de restaurantes. El contrapunto comercial lo marcan los festivales de vinos, piscos y platos típicos locales que las municipalidades más antiguas de la ciudad: Magdalena, Rímac, Pueblo Libre, Surco, Barranco organizan en sus reductos y plazas centrales. Hasta se le han dedicado días completos a las comidas y bebidas más populares como el día del cebiche, el día del pollo a la brasa, el día de los chicharrones o el día del pisco.
La comida criolla y la repostería son variadas (camotes, ajíes, maíz, papas, chirimoyas, papayas, guanábanas, lúcumas son la base de los platillos y dulces peruanos). Resumiendo mucho la carta del menú los platos estrellas son: el cebiche (pescado crudo encurtido en jugo de limón, se sirve con pedazos sutiles de cebolla, ají, camote, y maíz frito), el pisco sour (aguardiente con jugo de limones, claras de huevo, azúcar y hielo picado), y los picarones (anillos de harina de trigo fritos, bañados con miel de chancaca y naranja).
La peruana y el peruano son buenos cocineros pues sus potajes mezclan diferentes tradiciones culinarias, lo son especialmente los costeños que han convivido en sus territorios con culturas diferentes desde la colonia. Esa característica sociocultural se ha convertido de patrimonio de la nación, en servicio y producto comercial. De esta manera el boom económico peruano es a nivel macroeconómico de tipo minero, comercial, edilicio, financiero y tele comunicativo, pero a nivel microeconómico es gastronómico y empresarial.
Leo en los periódicos locales las ofertas culinarias de los hoteles y restaurantes para los comensales más exigentes y de buen diente, hay para todos los gustos: lomo de cerdo en cubos a la parrilla, con papas fritas y ensalada, o cebiche mixto, una parihuela norteña y como plato de fondo, se puede degustar un rissoto de lomo saltado, raviolones de ají de gallina y huancaína. Finalmente llegan los postres, desde una tres leches de chocolate y una copa de chirimoya con vainilla hasta un budín con miel y mazamorra. De cortesía se ofrece un pisco sour. Si esto no lo convence hay un bufet de estilo regional que incluyen cebiches, anticuchos y chitas, sopas (en agosto es de invierno en Lima), ensaladas, carving criollo. Macerados de pisco. O variedades de carne, entre ellas: pollo, carne de pecho de res, malaya, cordero, lengua de res, chorizo, tocino, morcilla, relleno, tamales y café pasado. Si no es suficiente hay otra carta con tiradito parrillero, pulpo a la parrilla en chimichurri acebichado y palta grill o el pescado en salsa de huacatay. Causas rellenas, manjar de lúcuma y salsa de chocolate acompañado de fresas flambeadas al pisco.
Con estos platos se asiste al redescubrimiento del sabor en el Perú que desde su gente se auto-presenta al mundo como un país intercultural, gastronómico y musical. Lo que se ve y come en Lima confirma lo dicho.
domingo, 3 de julio de 2011
Co-desarrollo, los inmigrantes como ciudadanos
Cuando me hablaron por primera vez de Co-desarrollo hace unos tres años, se me quedaron en la mente estas ideas: “relaciones sur-sur de la cooperación internacional”, “vínculos transnacionales”, “fortalecimiento de capacidades” y “redes de colaboración”.
Esas mismas ideas han marcado la pauta de lo que he realizado coordinando un proyecto de Co-desarrollo que el Comune di Milano ha financiado a la Associazione Fratelli dell’Uomo el año 2009. Co-desarrollo es una forma de vincular de forma positiva migraciones y desarrollo. La particularidad de este proyecto, con un componente en Italia y otro en Perú, es que busca fortalecer las capacidades de asociaciones de inmigrantes peruanos, facilitando su participación en el territorio milanés como agentes de desarrollo, al igual que en sus comunidades de origen.
El proyecto ha organizado un curso residencial durante 4 fines de semana, en la Cascina Santa Brera, dirigido a representantes de asociaciones de inmigrantes peruanos. El curso abordó 4 subtemas: normativa migratoria, ser asociación, metodología FODA para la elaborar proyectos y el enfoque de Codesarrollo.
La formación ha permitido reconocer la factibilidad de las dinámicas de grupo, la metodología interactiva y el trabajo de talleres con los participantes. Superamos entre formadores y participantes ese viejo prejuicio que el formador lo sabe todo y partimos más bien del criterio que si se comparte el conocimiento entonces se aprende más y se robustece el grupo y la organización.
En cuanto a las características de los inmigrantes que participan del Co-desarrollo, la investigadora española Blanca Muñoz-Cobo, comenta que: “la premisa del Co-desarrollo es que los inmigrantes deben estar motivados y convencidos que ellas y ellos son imprescindibles en el proceso que implica un desarrollo compartido”.
Sin esta capacidad de comprensión e identificación del rol que demanda el Co-desarrollo, la acción del inmigrante quedará confinada (sin detrimento de ello) a un grupo aislado sin redes ni perspectivas sociales.
Pero si en cambio ese interés de participación va de la mano con la capacitación, el fortalecimiento del grupo, la formalización de la asociación, el ejercicio democrático en la elección de sus representantes, con una visión y misión de actividades, entonces esa asociación podrá tener el status para ser reconocida como tal y convertirse en interlocutora de la comunidad de inmigrantes ante la sociedad civil italiana, y otras asociaciones civiles.
Las asociaciones latinoamericanas tienen un gran potencial para ser eso que la “Ley 328” del Parlamento Italiano denomina “Terzo Settore”, pues de una u otra manera aspiran a cumplir social y culturalmente “la integración y participación” de todos los ciudadanos. Sin embargo, a gran parte de las asociaciones al menos en Lombardía les falta formalizar o reforzar con competencias adquiridas mediante la formación, un rol de utilidad, cooperación y promoción social.
Este es uno de los potenciales que tienen las asociaciones de inmigrantes, es decir ser esos ejes de desarrollo, que trabajen para la integración social.
Toda esta lógica de participación de los inmigrantes implica superar prejuicios de minusvalía que muchos tienen frente al sistema institucional italiano.
Para eso hay que trabajar en construir capacidades acompañando personas y grupos en procesos de aprendizaje y buenas prácticas, para generar así un efecto positivo de buenas experiencias que permitan el reconocimiento del inmigrante como beneficiario o socio estratégico de proyectos de desarrollo local y transnacional.
Bajo el paraguas de esta perspectiva de la cooperación descentralizada, el inmigrante no es más el inmigrante (mano de obra/trabajador), es sobre todo un sujeto social con cultura, memoria, propuestas de cambio social, todo un ciudadano activo capaz de generar propuestas de intercultura y bienestar social. Ahora el vínculo con la tierra de origen no es ideal, es real, y la participación al desarrollo una práctica que parte de la toma de conciencia del inmigrante en un sentido de comunidad nueva enlazando historias y vínculos de confianza.
jueves, 2 de junio de 2011
Democracia, participación ciudadana y bien común
Los movimientos sociales y las nuevas narrativas locales están cambiando el sentido de participación y representación ciudadana. Ahora las voces de protesta no son simples enunciados sino también tomas de decisiones, que incluyen el uso de las redes virtuales y los medios digitales.
Y esto lo podemos ver desde la primavera árabe que ha movilizado a los pueblos de Egipto, Túnez y Libia contra las dictaduras, o el M15 conformado por movimientos de jóvenes españoles que piden cambios políticos y sociales, pasando por “la fuerza gentil” que representa la elección del izquierdista Pisapia como alcalde de Milán, en esta tendencia están también las polarizadas elecciones peruanas que han hecho resurgir el tema de la inclusión social, con la elección de Ollanta Humala.
Estas manifestaciones sociales demuestran cómo la sociedad de hoy pide cambios políticos a favor de las grandes mayorías y de los menos favorecidos por el sistema económico neoliberal, que si bien es cierto, es un tipo de sitema que favorece el desarrollo comercial en el mundo, no logra todavía avances en lo educativo, en la generación de empleo y en el ejercicio de deberes y derechos para todos. Uno de los errores de base del sistema socioeconómico contemporáneo es que está generando en la población la condición de consumidores. Una realidad donde hay más transacciones que relaciones sociales.
Los hechos políticos de estos últimos meses que acabamos de mencionar revelan que es necesario reivindicar una conciencia de participación activa en la esfera pública, es decir en los lugares sociales en los que nos desempeñamos en la familia, el trabajo o la ciudad. Los Estados económicamente fuertes no bastan para soportar al desarrollo de un país, hace falta complementar las medidas y posturas políticas con un sentido de bien común e inclusión social. La gente no se siente parte de los procesos políticos, y en cambio se sienten ajenos y oprimidos por los gobiernos de sus ciudades, viven la vida de todos los días como sujetos inmersos en sistemas en el que “solo” deben pagar impuestos, se sienten vulnerados por la falta de seguridad y perciben a los demás como rivales o gente que hay que excluir de un círculo o asociación de personas.
Las imágenes que ofrecen la televisión, el cine y los videoclips si bien generan “distracción y entretenimiento” en una sociedad mediática del “espectáculo”, resultan insuficientes para sostener los deseos y las aspiraciones de la sociedad, por eso que se está retomando la importancia de las palabras, porque las palabras contienen significados, ideas, reflexiones, pensamientos. Si no se ha dado cuenta vivimos en una sociedad donde hay más imágenes que palabras. Tenemos que recuperar las palabras y aprender a usarlas para definirnos, aprender, compartir, significar, denunciar o proponer como ciudadanos. Las palabras de esta nueva estación política mundial que más se han pronunciado insistentemente han sido tres: “democracia, participación ciudadana y bien común”, son ideas que se han ido convirtiendo en la voz unánime de los jóvenes, adultos y mujeres que participan de las movilizaciones, escriben en las redes sociales o comentan los problemas sociales que viven ellos y ellas como personas en sus comunidades y países.
Existe el bien y el mal así como la injusticia, le exclusión social, la corrupción, el abuso de autoridad, la discriminación; los poderes políticos antidemocráticos son parte de ese mal y daño que producen las sociedades de los países ricos y pobres, mientras ese mal no nos toque lo vemos en un reportaje por televisión o sabemos de ellos por las crónicas de los periódicos, pero cuando de alguna manera notamos la presencia de esos males, es necesario asumir una posición y tener una opinión. El silencio es cómplice y la opinión ciudadana una fuerza que ni los más potentes pueden callar porque es la voluntad de muchas personas. Ningún sistema le puede quitar la palabra a las personas. Opinar en democracia no es gritar ni imponer, es más bien discrepar y proponer con respeto. Es una cultura que se aprende, una condición del bienestar, que quizás en el tiempo se convierta en una materia de estudio en la escuela, para que las sociedades, la política, las fuerzas económicas no se olviden y recuerden que la democracia es una condición clave para la sostenibilidad del desarrollo, que se gesta entre las instituciones y los ciudadanos.
jueves, 26 de mayo de 2011
Las revoluciones populares las hace la "gente real" utilizando medios como Facebook
Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, ha comentado que las revoluciones populares no las hace Facebook, sino la "gente real" que mantiene amistades a distancia a través de la red social que Zuckerberg ha inventado uniendo dos disciplinas: la informática y la psicología.
Accediendo al siguiente link es posible leer las declaraciones que Zuckerberg hizo en el Congreso que ha reunido en París a reconocidas figuras de internet, el e-G8.
http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Zuckerberg/revoluciones/populares/hace/Facebook/elpeputec/20110525elpeputec_7/Tes
http://www.eg8forum.com/en
Accediendo al siguiente link es posible leer las declaraciones que Zuckerberg hizo en el Congreso que ha reunido en París a reconocidas figuras de internet, el e-G8.
http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Zuckerberg/revoluciones/populares/hace/Facebook/elpeputec/20110525elpeputec_7/Tes
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